Pues nada, compañeros, este post es para presentar al tercer cabestro (como decimos en la família) que llegó al hogar el pasado mes de mayo, rescatado de ‘la gabia‘ con apenas mes y medio de vida. Se trata de Freddy, un precioso gatito macho con los ojos azul clarito y un pelaje gris claro siguiendo los tonos de un siamés. Una hermosura, vamos.
Como digo, con él se completa la trilogía gatuna de nuestro hogar, comenzada por el gordito rubiales Elvis y seguida, un año más tarde, por la lechuza picasiana Dorita.
Cierto es que Freddy está como una cabra, pero dicha locura se le puede atribuir a su corta edad (aunque no cuela). El caso es que tenemos un gatito hiper-activo que se dedica a darles la puñeta a sus hermanos mayores. Óbviamente cuando éstos no están por la labor, se arrancan a collejazo limpio para quitárselo del medio. El enano, garrapata donde los haya y terriblemente cansino, insiste hasta el infinito por un rato de juerga.
Ala, ya somos família animalmente numerosa
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