picadero para todos
Publicado por vittorio en Junio 27, 2007
últimamente tengo una prelidección especial por los clásicos. no sé por qué. quizás será que el cine que se hace hoy en día es demasiado comercial y me empieza a cansar. quizás el mundo del cine ha cambiado demasiado. ya no se ven esas comedias tan personales y cercanas. reales, como la vida de cada uno de nosotros.
la verdad es que tenía muchas ganas de recomendar ya alguno de esos clásicos tan maravillosos que seguro que muchos de vosotros ya habreis visto. de esos films que no envejecen con el tiempo y siempre hay un momento en el que te apetece volver a verlos.
el Apartamento, de Billy Wilder
Buxter (Jack Lemmon) es un ambicioso neoyorkino que trabaja entre miles de compañeros en una compañía de seguros de Manhattan. él es un engranaje más en la compañía, pero no quiere conformarse con eso. el joven soltero presta su pequeño y cálido apartamento en la gran manzana como punto de encuentro amoroso de alguno de sus superiores con el fin de subir peldaños en la compañía. el director también se percata de los movimientos del joven y se aprovecha de la situación para citarse en su apartamento con una ascensorista (Shirley MacLaine) de la que Buxter está enamorado. tras el encuentro de su director se encuentra a la muchacha en su cama con una sobredosis de somníferos…
una maravillosa comedia del gran Billy Wilder (maestro de obras de la talla de sabrina, la tentación vive arriba, con faldas y a lo loco, …) en la que Lemmon está impresionante. un film vibrante e hilarante lleno de ternura. con un ritmo endiablado que nunca te llega a cansar.
una película de las que ya no se hacen, que merecen guardarse bien adentro.


















Junio 30, 2007 en 9:14 pm
Gran recomendación!!
Mi segunda peli preferida de B.Wilder, tras “Uno, dos, tres”
Julio 1, 2007 en 11:57 am
pues yo pensaba que aún no había visto “Uno, dos, tres”, pero investigando ahora en imdb.com he descubierto que hace mucho tiempo la daban en la tele y estuve viéndola casi toda. está muy bien. me hizo mucha gracia ver la interpretación de James Cagney. el tío no paraba de hablar, y los subtítulos no los podía seguir ni de coña (y eso que se suponía que yo estaba estudiando y no viendo la tele
). tendré que volver a verla a ver tal.